Como el ciudadano debe invertir en su comunidad

Se debe popularizar el cuidado y protección de los espacios y obras públicas desde un enfoque social, para que participen, no solamente los trabajadores públicos pagados para tal fin, sino que es vital la actividad permanente de voluntarios conformados por los habitantes de la comunidad.

La finalidad es que el ciudadano común de la localidad desarrolle un sentido de pertenencia y que esté atento a todo lo que acontece en su comunidad e invierta parte de su tiempo para la protección de las obras y espacios públicos de su comunidad.

Participación activa y desinteresada

La participación del voluntariado debe ser activa, permanente y desinteresada. Para ello, es importante informar e instruir a la comunidad sobre el beneficio colectivo, así como lo que se espera de ellos.

El objetivo es canalizar esfuerzos, organizar las actividades en las cuales puede participar y hacer del conocimiento de los ciudadanos las leyes o normas públicas existentes para el resguardo de los diferentes espacios, cuidando su valor cultural o artístico.

Lo anterior, se traduce en un aumento del valor del patrimonio turístico de la localidad y en el incremento del valor económico, con el consecuente desarrollo de la comunidad. Todo el adecuado cuidado redundará en innegables beneficios, en el disfrute de los propios lugareños y de los visitantes, para quienes están destinadas las obras públicas.

El diario Correo reseñó un hecho delictivo de un trabajador público que se beneficiaba de los habitantes y los visitantes de una localidad de Trujillo, Perú, Puesto de raspadillas pero que utilizaba su venta de raspadillas como medio para disimular la venta de drogas.

Esta actividad ilícita fue detectada por los agentes del orden público que resguardan el orden y la seguridad. Sin embargo, también los lugareños y visitantes, aunque no lo reseña la prensa, pudieron haber dado aviso a los agentes para que acabaran con esta situación que iba en menoscabo del bienestar de esta comunidad.